martes 27 de julio de 2010

EL DESPERTAR...

Algo le hizo vislumbrar
mas allá del horizonte,
le ciño alas…
Se apoderaba de el
un lumen desconocido,
sentía que emergían
efluvios de luz…
Y mientras su alma dulce
se elevaba como el incienso
se sentía el mismo…
Su corazón a siegas
le dio destino…
Su espíritu olía a mirra,
laureles, y nardos;
Se llenaba de su propia desnudez….

1 comentarios:

Cecy dijo...

Parece un despertar tranquilo...

Un abrazo querido Martin.